Ahh qué lugar curioso la Feria del Libro de Buenos Aires, llevada a cabo todos los años entre los meses de abril y mayo; si bien nunca fui un gran fanático de la literatura la he visitado varias veces y este 2008 no fue la excepción. Todavía no sé bien por qué me atrae el evento y siempre voy sin idea de comprarme algo en especial, simplemente revolver un poco y ver si algún ejemplar no demasiado costoso llama mi atención.
Los precios en su mayoría suelen estar igual de inflados que en la calle; obviamente que caminando un poco se puede llegar a encontrar alguna que otra oferta, e incluso si al comprador no le importa que el libro a adquirir esté un poco amarillento, muestre signos de haber pertenecido a varias generaciones previas y trate acerca de las diferentes variedades de palta existentes, se pueden conseguir ejemplares por 2 pesos (es decir, mucho menos de un dólar). Si seguimos recorriendo aún más y prestando atención, nos enteraremos de que personajes de la talla de Beto Casella (!?) o el Bebe Contepomi (!?) han dejado impresas sus ideas para la posteridad.
Algunos stands suelen estar realmente atestados de gente (en especial si ofrecen rebajas tentadoras), y para poder ingresar en ellos hay que adoptar algunas posiciones de encastre tipo Tetris entre los mostradores y los demás transeúntes. Circulando por los interminables pasillos pueden descubrirse músicos, clowns, sorteos de merchandising pedorro o bien algún grupo de activistas defendiendo causas humanitarias de países lejanos; si uno se lo propone puede hasta acopiar una cantidad importante de folletos publicitarios para venderlos en el centro de reciclado más cercano. Lo que jamás pude entender es esa obsesión por transmitir programas de TV o radio desde la Feria. ¿Qué onda? ¿Piensan que van a tener mayor audiencia desde allí, por más que no tengan un carajo que ver con la literatura? ¿Disfrutan viendo a la gente alborotada y apoyada contra el vidrio cual pecera gigante?
Luego de tanta caminata dentro de ese verdadero laberinto literario, es muy posible que el hambre y la sed se hagan presentes en nuestros organismos; sugiero haber comido abundantemente antes de iniciar el paseo, o bien intentar entrar algún sánguche de contrabando escondido entre las ropas, ya que por un ínfimo refrigerio en cualquiera de los puestos de comida te arrancan la cabeza.
En fin, otra de las tantas y variadas opciones culturales que Buenos Aires nos ofrece. La recomiendo para todo aquel que no le moleste el gentío, tenga tiempo y paciencia para pasar un buen rato en busca de algún libro interesante, o simplemente quiera perderse un rato entre los Cortázares, los García Lorcas y los Shakespeares; caso contrario, abstenerse.
Los invito a dejar sus comentarios acerca de la Feria, ya sean a favor o en contra de ella.








4 pasaron y opinaron:
No tengo nada en contra de la feria. Si bien nunca fui (ni iria jamas), no es porque no me gusta la literatura (de hecho tengo la costumbre de leer 2 o 3 libros por año como minimo), sino que detesto el amontonamiemto de gante... y sobre todo aquellas personas que van y creo que ni ella misma sabe bien para que... ya que el resto de los 364 dias del año ni se la ve por cuspide, el ateneo, por nombrar algunas libreria de importancia....
A todo eso agregale ir con dos niños de la mano con el terror de que te los absorva la marea humana que siempre va en direccion contraria a la que decidis ir vos.
Yo sigo yendo como casi todos los años, " por si hay algo bueno" pero la realidad es que para comprar un libro lo mejor es ir a una librería, tomarte tu tiempo y elegir casi en silencio.
Este año fui, gaste fortuna en libritos para pintar , con marcadores que nunca anduvieron, me la pasé cargando las camperas y bufandas de los chicos, (afuera 4 º adentro 30º ) y me volvi agotada.
Una experiencia unica...E IRREPETIBLE!!
Saludos
Una de nosotras
je je.. qué loco blus .. hace dos dias postee algo similar... y si, la feria del libro hoy por hoy es mas marketing que cultura.
Saludos..
Dany: seguro, es como dijo otro amigo mío, no leen en todo el año pero van para quedar con su conciencia tranquila de que al menos "estuvieron en la feria".
Nosotras: pobre, y encima con niños! Muy cierto lo de los abrigos...creo que había lockers, pero estaban bien a la entrada del predio, y encima la fila te la regalo!
Meryl: buenísimo tu post, bastante más duro que el mío. Tu blog ya está linkeado aquí.
Saludos a todos! :)
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